HACE 25 AÑOS SE LLEVO A CABO LA EVALUACION
DE MILLONES DE ALUMNOS Y NO OCURRIO NADA
Por Víctor M. Rodríguez Ocádiz
No sabemos porque la Secretaría de Educación Pública en lugar de revisar a más de 13 millones de alumnos, los evalúan para saber su estado de salud y aportar las condiciones necesarias para cada uno de los estudiantes.
La evaluación a la que nos referimos ya se hizo hace más de 25 años y de nada sirvió, ! ah ¡ si solamente para llenar los bolsillos de las autoridades en cuestión y permitirles, por ejemplo visitar Lisboa.
Los documentos que emergieron de las pruebas desde preescolar a través de un circuito implementado para conocer las capacidades físicas, así como las habilidades innatas y adquiridas, fueron tirados a la basura.
Y afirmamos lo anterior, ya que camionetas de tres toneladas, llegaron a las oficinas de la Dirección General de Educación Física en Fray Servando y como si fuera cascajo, subieron la papelería con investigaciones de decenas de años, así como parte del mobiliario con lo que la tarea educativa de los educadores físicos quedó en el limbo.
Todo lo anterior fue producto del berrinche de una persona que fue gobernador del Estado de México y posteriormente secretario de gobernación, del cual no quiero acordarme y mucho menos mencionarlo gratuitamente, sobre todo por algunas de sus preferencias.
Ahora los "nuevos funcionarios" que recibieron un cargo como premio a su trabajo en las elecciones, inventaron el hilo negro cuando en sus encuestas piratas primeramente señalan que más de 88 mil planteles de educación básica y media superior indicaron que ya no se vende comida chatarra.
Señalan los encargados de la educación, la existencia de alternativas alimentarias dentro de los planteles y por ende dieron un giro de 360 grados, pues ahora el alumnado cuenta con acceso diario a alimentos saludables, aunque por ahí se sugiere comprar un chocolate con azúcar añadida.
Nos gustaría que se dieran una vuelta por escuelas de la Alcaldía Iztapalapa, tal como lo hicimos en su oportunidad en donde los niños viven en cuevas, y no contaban con un peso para recibir galletas de desayuno. Estaban en pobreza super extrema.
El director de un plantel a punto de derramar lágrimas, se quejó de las autoridades que exigían a los estudiantes, presentarse con zapatos tenis de marca, mientras llegaban con el estómago vacío.
En otros casos en escuelas privadas, también se pueden relatar anécdotas increíbles, los padres de familia le daban un chicle a su vástago para que no le diera hambre a lo largo de la jornada matutina escolar.
Aunado a lo anterior, ahora envían brigadistas a las escuelas para saber el peso y talla de los niños, calcular el índice de masa corporal para determinar si se presenta sobrepeso u obesidad. de Idéntica manera los revisaron respecto a la salud bucal, con la aplicación de fluor, así como la agudeza visual.
Padres y madres de familia recibirán los resultados de sus hijos a través de una página de internet y después de la revisión y el diagnóstico podrán llevarlos a las Clínicas del IMSS Bienestar o a centros de salud.
Añaden los funcionarios que casi 12,000 maestros de todos los niveles educativos han recibido capacitación en este rubro, entonces aquí surge la pregunta ¿ Si capacitas a una persona, para que mandas brigadas?.
De nada sirve que un alto porcentaje de las escuelas ya no vendan comidas y bebidas chatarra, que ostentan sellos de advertencia en sus empaques, tampoco las cremas y carnes que reciben los niños, si cuando llega el fin de semana el pequeño se sienta a observar la televisión junto a sus padres con botana de por medio.
Toda la labor que llevan a cabo las instituciones oficiales y privadas, en el sentido de otorgar comida sana se viene abajo con las costumbres de alimentación que rigen a los mexicanos.,

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