APORREAR TECLAS COMO COLUMNISTA, REPRESENTA
ENORME RESPONSABILIDAD, ASEGURA JORGE RAMOS
Por Víctor M. Rodríguez Ocádiz
Que razón tiene el periodista mexicano Jorge Ramos Avalos cuando señala que aporrear las teclas desde hace 33 años, se constituye en la actividad de mayor responsabilidad y constancia ejercida a lo largo de su brillante trayectoria, obviamente sin olvidar la de convertirse en padre.
El comunicador y posteriormente el columnista cuando evoluciona, nunca deja de aportar las situaciones y problemáticas que sufre la sociedad en general, así como las vivencias de los seres humanos y los acontecimientos personales que son los únicos y por ende los de mayor importancia y relevancia.
Ramos señala que en determinadas oportunidades, algunos señalamientos se le han quedado atorados en el cerebro, garganta y estómago. Aquí debemos recordar las enseñanzas de las leyendas que tuvimos como maestros, como ejemplo citaremos a Miguel Angel Granados Chapa y Dolores Castro, entre otros, en la Escuela que nos vio nacer como reporteros.
Ellos sentenciaron que NUNCA debemos hablar mal de nuestras profesiones, recuerden que los funcionarios van de paso, aporten sus experiencias a las instituciones, sin importar quien se encuentre al frente, sabedores que no son eternos.
Jorge manifiesta que el aporte no siempre se logra. Los lectores se olvidan pronto de las columnas, en otras ocasiones, - las más de las veces - atinas a explicar los acontecimientos, y como diría Isabel Allende, trasciendes y te encuentras bien parado en el mundo.
De adolescente, hojeaba los periódicos y se saltaba los editoriales y se iba directamente a las páginas deportivas. Un día su madre le sugirió que leyera la página editorial e iba a comprender todo lo que acontecía en el orbe.
No duda en agradecerle el que se haya convertido en columnista. Durante muchos años recortaba sus publicaciones, creo que a todos nos ha pasado lo mismo, con madres o con esposas, los almacenaban en voluminosos portafolios. Después de escribir en varios diarios de varias partes del mundo, su objetivo fue publicar en México.
Ramos, quien fue novio de la gimnasta Tere Sandy (qepd), abanderada mexicana a los Juegos Olímpicos de Montreal, Canadá, debutó como columnista el día tres de septiembre de 1994 con el título "Lo que vi en México". Ser columnista o reportero es un apostolado, aunque muchos critiquen nuestra existencia y señalen que estamos hechos a mano.
Quienes estamos inmersos en este oficio, subraya, piensa en todo instante lo que va a escribir, inclusive antes de ir a dormir y porque no, en sueños, lo sostienes en la cabeza permanentemente, aún cuando aprietas la tecla cambias y corriges el texto. Redactar columnas precisa selección moral y es sobre manera un ejercicio ético. máxime cuando se trata de cuestionar a los autoritarios y luchar contra el abuso de poder.
Debe servir para para respaldar la democracia, libertad y justicia. Argumenta que cuando hayas publicado centenares de columnas y las vuelves a leer, te das cuenta de que ahí se ha plasmado tu verdadera autobiografía.
- Recalca que las columnas deben basarse en la realidad, pero también expresar el punto de vista personal y ético del autor. El texto, si bien es una reflexión personal valiosa, podría ser percibido como un tanto egocéntrico al centrarse en la figura del autor y su trayectoria.
- Remata al decir que sin sus lectores, así sean un puñado de ellos, no existiríamos los profesionales del periodismo en todos los géneros, no importa si la tribuna circula por todo el universo por el prestigio de la publicación en cuestión o del escritor influyente,, con que te observen unos cuantos asiduos a enterarse, basta.
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