DE FILIAS Y FOBIAS
Por Víctor M. Rodríguez Ocádiz
Con dedicatoria para algunos familiares, y porque no, a todos mis compañeros, colegas, amigos y conocidos, escribo éstas líneas (voy a utilizar por primera ocasión la primera persona), es contradictorio en el periodismo hacerlo.
No se equivoquen, máxime que algunos me conocen desde hace más de siete décadas, nunca en mi vida de escritor de todos los temas habidos y por haber, lo he hecho con filias, fobias, aflicciones, desconsuelos, pesadumbres, penas, tristezas, pesares, sinsabores, resentimientos y dolores.
Todo lo contrario, aunque así lo manifiesten algunos, desde hace más de diez lustros no plasmó mis amarguras, frustraciones, complejos, desengaños, reveses, errores, fallos, malogros, chascos, fiascos, fracasos, desilusiones. aunque si debo aclarar que existe el miedo perenne en lo que acontezca a los más cercanos.
Desde que me encontré frente a la máquina (algunas de tracción animal y ahora computadoras), trató de ser positivo en todo lo que tecleó, un consejo de mis profesores y maestros, es que nunca debo expresar, proyectar o publicar situaciones que afecten a mis dos escuelas (hablar mal) de las instituciones en donde me recibí profesionalmente.
Por más equivocados que algunos colegas dirijan los planteles educativos, cargos importantes en todos los ámbitos de la vida, principalmente en lo referente a la educación y al deporte, pero nunca olvidar a quienes dirigen el destino de la nación, desde el jefe del ejecutivo para abajo.
Como ejemplo debo señalar que critiqué a tipos como el secretario de educación en el sexenio de Enrique Peña Nieto, algunos colaboradores de otros mandatarios, ahí están los documentos en la hemeroteca. Actualmente lo hago porque mis publicaciones son fuertemente criticadas, (porque les da pelota) señalan, o bien, algunas personas que reciben homenajes, para ellos son inmerecidos y eso les molesta.
Eso y que critiquen a nuestros compañeros no lo soporto, cada uno pueden escalar hasta donde desee. nunca menospreciar a quien ha estudiado más que nosotros. (Lamentablemente aquí, perro si come carne de perro.)
Lo siento, pero en la cuestión política no puedo, ni deseo estar de acuerdo en las formas como dirigen el país. las siguientes líneas las escribo con sentimiento, y solamente lo haré por esta vez. A familiares cercanos (hijos) ya les pusieron un arma en la sien. Esto considero que nadie lo puede tolerar. A su servidor lo amenazaron dirigentes del deporte. De los asaltos y amenazas mejor ni hablamos. Espero nunca les acontezca.
Esto lo manifiesto porque a algunas personas con las cuales convivo en diversos organismos, fraternidades, asociaciones o simplemente compañeros de la misma profesión, no les parece mi quehacer informativo. Algunos señalan que no tienen tiempo para leer aunque ya se encuentren jubilados.
A ellos les digo que, solamente pueden arrastrar un dedo y borrar con una tecla (tres segundos) todas mis locuras, o simplemente omitor mis envíos (dos segundos).
También debo aclarar a varios compañeros que no soy el cronista de la educación física, si puedo respaldar a mi Alma Mater en mi humilde granito de arena en lo referente a la difusión lo hago y haré con enorme entusiasmo.
Si pertenezco a grupos que se armaron para solamente dar los buenos días, o desean que no se mande información referente a los temas que fueron creados, considero que debieran advertirlo con anticipación y no incluirme. Afortunadamente tengo más de 8,000 amigos en diversas plataformas a quienes si les interesa mi escritura.
Quiero aclarar que en mis notas no todo está encaminado a la política, también envío temas médicos de profesionales que han ocupado cargos de enorme relevancia en hospitales de cuarto nivel, como el director médico del ISSSTE, el director de cardiología o el encargado de la salud en el Distrito Federal.
Todo el acontecer no solamente de mi Alma Mater lo investigo y sus actividades las informo. Para su conocimiento, en los dos eventos, los Relevos de la ESEF y Congreso, proporcioné un directorio de 40 medios de comunicación, sin ninguna fobia, ni filia, y mucho menos de desilusión a una profesión a que guardo enorme cariño.
Como muestra de todo lo anterior, esta ocasión, me permito comunicar situaciones REALES de lo que acontece en mi amada nación, y en el orbe entero. Gracias por su comprensión. les abrazo fraternalmente y estoy a su órdenes.
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